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La Coctelera

Los factores culturales

Los factores culturales tienen que ver principalmente con los conceptos socialmente construidos de niñez y trabajo y permiten entender por qué “no todos los niños pobres trabajan y no todos los que trabajan son pobres” . Por una parte, existe la concepción de trabajo como dignificante, educativo, preventivo promueve que los niños, niñas y adolescentes sean insertados en esta dinámica para que se “formen”, “aprendan” y “eviten adquirir vicios” a través de la actividad laboral; y por otra, la noción de niños, niñas y adolescentes como “menores” cuyo principal papel es obedecer a los adultos.

Para comprender cuales son los patrones culturales que legitiman el trabajo infantil, es necesario conocer lo que se entiende por cultura. Para este proyecto se adoptó por un lado, la definición propuesta por B. Malinowski y Franz Boas que invita a pensar la cultura como el conjunto total de todas las acciones humanas que traspasan las dimensiones políticas, jurídicas, simbólicas, económicas, comunicativas, artísticas, científicas o cualquier otra práctica humana que sea producto de la interacción social que supere su naturaleza biológica. Por otro lado, se complementa este concepto con la idea de Clifford Geertz “…somos animales incompletos o inconclusos que nos completamos o terminamos por obra de la cultura, y no por obra de la cultural en general sino por formas en alto grado particulares de ella…la gran capacidad de aprender que tiene el hombre, su plasticidad, se ha señalado con frecuencia; pero lo que es aun más importante es el hecho de que depende de manera extrema de cierta clase de aprendizaje: la adquisición de conceptos, la aprehensión y aplicación de sistemas específicos de significación simbólica.”

En esta dimensión, la cultura es una construcción histórica que se viene desarrollando y transformando permanentemente, incluyendo los significados y valores que los seres humanos de una comunidad determinada atribuyen a sus prácticas cotidianas. Cada época y cada lugar se caracteriza por una particularidad que identifica a cada comunidad. Lo que Hegel llamó el espíritu del pueblo. Es así como se reconocen las particularidades de pensamiento, costumbres, y lenguaje que se da entre cada una de las naciones, dentro de una misma nación y en escenarios urbanos y rurales.

La forma de reproducir estas costumbres y de mantener su identidad se da a través de diferentes procesos de socialización , que se manifiestan en la interacción tanto entre pares como entre adultos y niños, en espacios formales como la escuela y la familia, e informales como la calle o cualquier espacio público. Estos procesos en la actualidad están fuertemente influenciados por los medios de comunicación.

En cada una de esas formas de interacción el lenguaje (verbal y corporal) va reproduciendo y creando valores e imaginarios que validan las prácticas sociales existentes. Los procesos de socialización varían de una comunidad a otra. Los significados que se otorga a unas costumbres, leyes, ritos, pueden ser válidos para un determinado grupo social y para otros puede tener un significado totalmente distinto.
Algunos autores coinciden que la cultura presenta ciertas características, que han sido recopiladas por George Meter Murdock :
La cultura es aprendida no es instintiva, innata o trasmitida biológicamente sino que está compuesta por hábitos y adquirida de acuerdo a la experiencia de vida de cada persona. La cultura es inculcada, por la capacidad que tiene el ser humano de transmitir su aprendizaje de generación en generación a través de repetidas acciones que se asimilan en la cotidianidad. Cuando se inculcan hábitos los seres humanos aprenden a restringir sus impulsos biológicos básicos. La cultura es social, porque los hábitos son compartidos y aceptados por la sociedad que la rige, creando hábitos conjuntos y dando una particularidad al grupo. La cultura es ideativa, porque define ideales para la interacción de un grupo, los cuales se conceptualizan para crear pautas o normas de conductas ideales. La cultura produce satisfacción, en tanto permita lograr cierto grado de satisfacción y felicidad en los aspectos básicos biológicos de los seres humanos, de no ser así, puede desaparecer. Por lo mismo, para mantener una cultura, las acciones de satisfacción deben incluirse en los hábitos de un grupo. La cultura es adaptativa, en tanto es cambiante frente a las condiciones históricas y geográficas y además, puede adaptarse a otros modelos de culturas.

Se entiende por patrones culturales las características antes mencionadas, que permiten construir colectivamente creencias, valores, costumbres y prácticas que le dan significado a la actividad humana.

En torno al trabajo infantil se tejen imaginarios sobre su carácter formativo y su valoración frente a una alternativa como la educación escolar. En efecto, en algunos sectores sociales se tiene un alto reconocimiento del trabajo como contexto de aprendizaje. Estas concepciones se manifiestan en costumbres y en tradiciones ancestrales en donde al trabajo se le atribuye una función educativa en la infancia, tanto en la formación de una actitud laboriosa, como en la iniciación y desarrollo de habilidades y destrezas en un determinado oficio. De esta manera el trabajo se convierte en un legado familiar que se transmite de generación en generación limitando otras alternativas de vida.

La condición de género determina la división sexual del trabajo a través de la asignación de roles específicos donde a la mujer se le sitúa en oficios relacionados con el ámbito de lo privado, mientras que el hombre se apropia de lo público. Algunas comunidades indígenas, destinan a las mujeres las tareas que demandan mayor responsabilidad y esfuerzo físico, mientras que, en muchas comunidades rurales, se piensa que las mujeres no necesitan ir a la escuela, sino que deben quedarse en la casa realizando oficios domésticos.

Fuente: Miguel Gallardo. Coerporación Esculea GALAN.

CULTURAS JUVENILES

1. Identidad y cultura de los jóvenes
La juventud es una construcción social. En otras palabras, es "clase de edad" que si bien tiene una base material biológica, sobre la misma se elaboran diversas representaciones relativamente arbitrarias e históricas. En realidad, lo que "existe" con una existencia casi igual a la de los objetos físicos es un continuo de edad. Es la sociedad la que produce determinados "cortes" y "rupturas" en el flujo del tiempo. Sabemos que existen niños y adolescentes, adolescentes y jóvenes, pero esas fronteras que marcan los límites no tienen una señalización material u objetiva. Los límites sociales son siempre "arbitrarios y conjeturales" (como decía J.L. Borges) y muchas veces imprecisos. Pero en ciertos casos es necesario reducir esa imprecisión fijando límites estrictos, homogéneos y fáciles de identificar. Este es el tipo de límite que se expresa en la ley y los dispositivos normativos. La "mayoría de edad", por ejemplo está claramente establecida en los códigos y en las leyes de todas las sociedades. No son límites definitivos, pueden variar. Pero sí son límites precisos.
Pero cuando se trata de la juventud, sólo sabemos que existen, pero no estamos en condiciones de decir cuando empiezan y dónde terminan estas etapas de la vida. No todos los que tienen la misma edad participan de la misma "clase de edad", ya que no todos los coetáneos comparten las mismas características y experiencias vitales (formar pareja, trabajar, alcanzar la autonomía económica, estudiar, etc.). Por otra parte, la propia experiencia escolar contribuyó a la creación de la juventud como una construcción social, es decir, como un tiempo de vida colocado entre la infancia y la condición de adulto, un tiempo de preparación y de espera. Por eso puede decirse que no siempre existió "juventud" y "adolescencia". La posición en la estructura de distribución de bienes materiales y simbólicos de la sociedad está determinando diversas formas de vivir la experiencia joven o adolescente, por lo tanto no es un estado por el que necesariamente pasan todos los individuos en una sociedad determinada. En muchos casos hasta la propia experiencia de la infancia es un "privilegio" que se niega a muchos niños y niñas que viven en condiciones de pobreza extrema tanto en el campo como en las grandes ciudades del continente.
2. Un nuevo equilibrio de poder entre las generaciones
Otro factor que viene a poner en crisis los viejos dispositivos que organizaban la vida de los jóvenes, se origina en los cambios, en los equilibrios de poder entre los niños y jóvenes y los adultos. La edad siempre fue un principio estructurador de las relaciones de dominación en todas las sociedades y durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando se sentaron las bases de las instituciones educativas capitalistas, la relación de poder entre las generaciones era mucho más asimétricas que en la actualidad. El mundo de los adultos (los padres, los maestros, los directivos, los "celadores", etc.) prácticamente monopolizaba el poder en las instituciones. Los jóvenes tenían más deberes y responsabilidades que derechos y capacidades. Los reglamentos y dispositivos disciplinarios de las instituciones constituyen una objetivación del poder omnipotente que tenían los adultos sobre las nuevas generaciones.
Por una serie de razones estructurales que se despliegan en el tiempo largo de la historia, el equilibrio de poder entre las generaciones ha sufrido cambios sustanciales (ELIAS, N., 1999). En la actualidad, aunque las relaciones intergeneracionales siguen siendo asimétricas y a favor de los "mas grandes", esta asimetría se ha modificado profundamente en beneficio de las nuevas generaciones. Hoy los niños y los jóvenes son considerados como sujetos de derecho. No sólo tienen deberes y responsabilidades vis à vis de los mayores, sino que se les reconoce capacidades y derechos. La Convención Internacional de los derechos del niño su incorporación prácticamente universal (aun falta una firma significativa, la de los EEUU) es un indicador del grado de institucionalización alcanzado por estas nuevas relaciones de poder intergeneracional.
Habrá que reconocer que los jóvenes tienen derechos específicos (a la identidad, a expresar sus opiniones, a acceder a la información, a participar en la definición y aplicación de las reglas que organizan la convivencia, a participar en la toma de decisiones, etc.) y habrá que diseñar los mecanismos institucionales que garanticen su ejercicio (reglamentos, participación en cuerpos colegiados, recursos financieros, de tiempo y lugar, competencias, etc.) (Tenti Fanfani, 1999). El reconocimiento de derechos a los jóvenes aunado a la erosión de las instituciones (producto de la masificación con subfinanciamiento y a la pérdida de monopolio en el campo de las agencias de imposición de significados) están en el origen de la crisis en la autoridad pedagógica como un efecto de institución. En las condiciones actuales, los agentes pedagógicos (maestros, directivos, expertos, etc.) no tienen garantizada la escucha, el respeto y el reconocimiento de los jóvenes. Pero la autoridad pedagógica, entendida como reconocimiento y legitimidad sigue siendo una condición estructural necesaria de la eficacia de toda acción pedagógica. El problema es que hoy la “autoridad” tiene que construir su propia legitimidad entre los jóvenes. Para ello debe recurrir a otras técnicas y dispositivos de seducción. Trabajar con jóvenes requiere una nueva profesionalidad que es preciso definir y construir.
Tres peligros probables a controlar
Pero las mejores intenciones pueden conducir a los peores resultados sin o se tiene en cuenta que todo paradigma de intervención incuba efectos perversos que es preciso conocer para controlar. Entre ellos y para terminar, quiero mencionar los siguientes:
a. El negativismo. Asociar la adolescencia y la juventud a situaciones indeseables, de peligrosidad social (delincuencia, enfermedad, drogadicción, embarazo adolescente, violencia, etc.), en síntesis, a la pura negatividad que sólo induce a la intervención preventiva. Para ello es preciso no olvidar que la adolescencia y la juventud es la edad de la energía, la fuerza, la belleza, la curiosidad, la imaginación, la creatividad, la esperanza, el desinterés, la pasión, la sensibilidad, la entrega, la generosidad y otras riquezas asociadas.
b. El demagogismo juvenil y adolescente, que consiste en ofrecer comprensión, contención afectiva, respeto a la cultura joven, etc. sin desarrollar conocimientos y actitudes complejas y necesarias para la inserción social y política de los jóvenes en el mundo adulto. Algunas versiones del populiculturismo (es decir, la valoración voluntarista u oportunista de la "las culturas de los jóvenes") acompaña y legitima muchas veces la exclusión respecto de los valores más valiosos y complejos de la cultura "adulta" y universal.
c. El facilismo. Este consiste básicamente en una especie de reproducción escolar del modo de aprendizaje y de relación con la cultura que desarrollan los medios de comunicación de masa y de producción y circulación de culturas juveniles de masas (pedagogía del zapping, la espectacularización, el placer inmediato, el desprecio por la complejidad, el esfuerzo y el trabajo escolar, la disciplina, el carácter acumulativo del desarrollo de la cultura, etc.).
Pero no basta el ideal. Para cambiar el mundo de los jóvenes se requieren al menos tres ingredientes: a) hay que saber qué hacer y cómo hacerlo; b) hay que tener voluntad política y poder efectivo; c) hay que movilizar recursos varios y significativos (al menos gente competente, tecnologías adecuadas, dinero y tiempo suficientes). Sin estos requisitos, las reformas se quedan en los papeles y nunca llegan a las cosas.
En síntesis, y para terminar, es probable que la juventud sea una construcción, en la medida en que la propia adolescencia es una edad "nueva" y en plena transformación. Y como "todos los jóvenes no son iguales", habrá que pensar en formas institucionales lo suficientemente diversificadas y flexibles como para dar respuestas adecuadas a los múltiples condiciones de vida y expectativas de las nuevas generaciones. Quizás una de las claves del éxito sea comprender que una pedagogía para los jóvenes deberá ser también y al mismo tiempo, una institución donde las nuevas generaciones no son simples poblaciones objetivo, sino protagonistas activos y "con derechos".

Bibliografía
BERGER FILHO, R.L. (1999); Enseñanza Media: Los desafíos de la inclusión. Documento presentado por el autor al Seminario "Cambios en la educación secundaria. Análisis de procesos europeos y latinoamericanos, organizado por el IIPE – UNESCO en Buenos Aires, noviembre de 1999.
COLEMAN J.S. (1961); The adolescent society. The Free Press. Nueva York.
DE SOUZA MINAYO, M.C. y otros (1999); Fala, galera. Juventude, violência e cidadania no Rio de Janeiro. Editora Garamond/UNESCO, Río de Janeiro.
ELIAS N. (1999); La civilización de los padres. Editorial Norma. Bogotá.
GOMEZ DA COSTA A.C. (2000); En: TENTI FANFANI (E.); (2000); Una escuela para los adolescentes. Reflexiones y propuestas. Editorial Losada, Buenos Aires.
JAIM ETCHEVERRY, G. (1999); La tragedia Educativa. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires.
TEDESCO J.C.; (1995); El nuevo pacto educativo. Anaya, Madrid.
TENTI FANFANI (E.) ed.; (2000); Una escuela para los adolescentes. Reflexiones y propuestas. Editorial Losada, Buenos Aires.
TENTI FANFANI E. (1999); Más allá de las amonestaciones. Cuadernos del Unicef. Buenos Aires.

CONCEPTOS BÁSICOS DEL PLAN DE DESARROLLO

¿Qué son los planes de desarrollo?

Los planes de desarrollo de las entidades territoriales deben ser el proceso mediante el cual el mandatario y la ciudadanía materializan el programa de gobierno de éste y las aspiraciones y propuestas de aquellos, Para el mejoramiento de las condiciones de vida de los habitantes del municipio o departamento durante el respectivo período de gobierno y con una visión de largo plazo.

Un plan de desarrollo debe ser más que un plan de gasto, más que un diagnostico. Los planes deben construir la visón – objetivo de largo plazo de la ciudadanía, deben ser el resultado de un ejercicio consiente, responsable y participativo del Municipio o del Departamento que queremos y con el cual nos comprometemos. El plan debe contener una propuesta para la vocación del municipio, los aspectos de inversión social, cómo se articula y se desarrolla el ordenamiento territorial, así como el desarrollo productivo del municipio y de la región y la distribución de los recursos.

¿Cómo están conformados los planes de desarrollo?

De acuerdo a lo establecido par la Constitución y la ley 152, los planes constan de dos partes:

1) Parte general o estratégica: Debe contener los objetivos, estrategias y políticas del plan de desarrollo. En esta parte del plan se deben incluir los programas y proyectos de la manera específica, es decir, expresando sus objetivos, sus metas, estrategias y acciones. En algunos Planes contienen estos mismos elementos pero los agrupan por ejes. Adicionalmente cada uno de los programas y proyectos debe ser verificable, medible, por tanto deben contener indicadores.

Es muy importante contar con un diagnostico que describa la situación actual del municipio, sus problemas pero también sus potencialidades. Este es un ejercicio que no se debe tomar a la ligera, no se pueden limitar a hacer un listado de las carencias.

Elaborar un buen diagnostico sugiere identificar las causas de los problemas del municipio, saber el por qué de la situación actual, identificar los problemas correctamente, un problema mal identificado conduce a formulaciones equivocadas.

Los problemas deben ser priorizados para identificar los críticos, es decir los más importantes y los que están agregados, aquellos que son el origen de muchos problemas.

Un plan de desarrollo no es viable si no tiene compromisos claros. Los objetivos de los planes deben ser medibles dando orientación una o varías estrategias y programas.

Para elaborar un plan de desarrollo no se necesita tener grandes asesorías o costosas consultorías, solo es necesario definir claramente qué es lo que se quiere hacer y tener, luego priorizar, es decir, definir qué se hace primero y qué después, colocarlo en términos de objetivos y comenzar a desglosar qué estrategias, inversiones y acciones son necesarias para sacar adelante esa actividad priorizada.

Un aspecto de gran importancia es que los planes de desarrollo tengan congruencia, el municipal con el departamental y el departamental con el nacional. Asimismo deben de propender por la defensa de los derechos humanos, la garantía de seguridad y convivencia ciudadanía y la construcción de la paz y convivencia.

Es necesario definir qué se hace primero. Eso requiere en la mayoría de los casos sacrificios o aplazamiento de otros proyectos, pero es aquí donde la participación y la concertación con la ciudadanía se convierten en el mejor instrumento del gobernante.

2) Plan de Inversiones: Hace parte integral del Plan de Desarrollo. Debe contener la cuantificación de los proyectos y programas que se establecen en la parte general, así como la especificación del monto y origen de los recursos para financiarlos. Allí deben desglosarse anualmente los recursos que serán asignados en cada uno de los programas y proyectos.

El plan plurianual es una importante herramienta de planeación y de gestión financiera de mediano plazo. Para su elaboración se debe considerar la proyección de ingresos y gastos y déficit para los cuatro años.

Esto es lo que se conoce como una matriz de fuentes y usos. Es decir, de dónde provienen los recursos y en qué se van utilizar.

¿Cómo se definen y clasifican los ingresos municipales?

1) Ingresos Corrientes: se dividen en:

a) Tributarios, son los impuestos que cobra la administración, los más comunes son: predial unificado, industria y comercio, circulación y tránsito, avisos y tableros.
b) No tributarios, son los que resultan de la prestación de servicios y actividades y la explotación de recursos. Se clasifican en tasas, multas, tarifas, rentas contractuales y otros.

2) Trasferencias:

Son recursos a los cuales tiene derecho el municipio por su participación en los ingresos corrientes de la Nación (Ley 60).

3) Contribuciones parafiscales o Regalías :

Son gravámenes establecidos con carácter obligatorio por la ley, que afectan a un determinado grupo social o económico y se utilizan para el beneficio del propio sector.

4) Recursos de capital:

Son ingresos que se percibe el municipio proveniente de fuentes, tales como: operaciones de crédito con vencimiento mayor de un año, venta de activos, recursos del balance y rendimiento financieros.

En síntesis, el municipio recibe ingresos por lo que cobra por las actividades que se realizan, por las operaciones financieras o por transferencia de la Nación.

¿Cómo se definen y clasifican los gastos de funcionamiento?

1) Gastos de funcionamiento: son las apropiaciones para el normal desarrollo de las actividades de las actividades administrativas, técnicas y operativas. Estas contemplan generalmente la remuneración de los servicios personales, gastos generales y aportes patronales.

2) Servicio de deuda: Es la apropiación qye debe detinarse ela pago de las obligaciones del crédito con entidades bancarias, financieras, públicas o privadas.

3) Inversión: Son las erogaciones en que se incurre para el desarrollo social, cultural, ambiental y económico del municipio.

El Plan plurianual de inversiones debe ser anualizado ya probado por medio de los presupuestos, y ejecutado a través del Programa Anual de Caja –PAC-. En este trámite no debe perderse la concordancia en el proceso de planeación, esto quiere decir que el PAC debe corresponder al presupuesto, este a su vez debe guardar coherencia con el plan plurianual y el plan plurianual debe corresponder a la ejecución de los objetivos programas y proyectos de la parte general del plan de desarrollo.

Fuente: www.webmira.com

concierto de amor y amistad de la vallenata

Hubo tiempo para Brillar Hebilla, para darse besitos y hasta para hacer planes para el futuro, así abrieron los Bogotanos OYENTES DE LA VALLENATA, EL mes del amor y la amistad.

VINE A CONQUISTARTE fué la canción con la que inició el GALAN DEL VALLENATO PENCHY CASTRO, DE DONDE AMOR la cantó todo el mundo y CUATRO ROSAS fueron suficientes para que los Oyentes de LA VALLENATA vibraran con estas bellas canciones.

Más adelante llegaría Iván Villazón para cerrar con broche de Oro este gran concierto.

La gente coreó todas las canciones y se sintieron a gusto con cada uno de los artistas.

"Nunca imaginé que en Bogotá me quisieran tanto" dijo Penchy Castro al concluír este apoteósico concierto

Posada candy

No es mas que una micro empresa en donde estoy tabajano de un amigo, esta empresa vende chocolates y gomitas, a quien se le apetesca uno de estos puede llamar al 3008369088 y preguntar por Andrés Porras.

por qué los taxistas nunca tiene vueltas....

Es uno de los grandes enigmas de la vida... como por qué el sol existe o si hay vida extraterrestre, los conductores de los taxis en la ciudad de Bogotá, NUNCA TIENEN SENCILLO POARA PODER DAR VUELTAS, un tio mio es taxista, desde hace ya 7 años, y el es una de las pocas personas que al final del dia no recoje todo el producido, ya que él piensa en el cliente y deja aunque sea unas monedas.
no se mas que escribi asi que vemos....

Can cerbero...